Son los más lujosos, los que muchos sueñan con tener, los que atraen todas las miradas, los que llevan compradores potenciales a los salones de ventas, como abejas a un panal lleno de mielSon los importados de lujo, que pueden costar desde lo que algunos de nosotros ganan en un año de duro trabajo y pueden llegar a valer mucho más de lo que cuesta una casa nueva y confortable en un buen vecindario de cualquier ciudad norteamericana.
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